Termino ya este prolongado repaso a lo que puede hacer el PNV en el próximo futuro. Tras él insisto en avisar de la tentación que para la burguesía vasca supone la situación actual como ocasión para laminar, masacrar y anular a la Izquierda Abertzale. Insisto también en el término tentación. Porque creo que no es seguro que se lance a esa tarea pero que sería insensato no prever que puede hacerlo.
El domingo 3 de junio EL PAÍS ha publicado una importante entrevista con Arzalluz. Titulada así: Xabier Arzalluz, Presidente del Partido Nacionalista Vasco. "La autodeterminación es irrenunciable".
Entrevista, como el personaje, multifacetada. Con paletadas de cal y paletadas de arena. Por ejemplo: sobre el tema que EL PAÍS lleva al título (el Derecho de Autodeterminación) encontramos estas preguntas y respuestas:
"P. Con un Ibarretxe apostando por la moderación y con todo el poder en sus manos, ¿dónde han quedado aquellas ensoñaciones soberanistas que usted alentó?
R. ¡En su sitio! Mire, el PNV sigue siendo lo que era. En el partido se ha manejado el concepto de soberanía y luego se introdujo la idea de autodeterminación porque nuestro partido nació para representar a un pueblo dueño de sí mismo, y sigue siendo ésa nuestra meta."
Parece muy rotundo. Pero es que a renglón seguido Arzalluz mete el freno diciendo: "Pero no somos tan locos como para no tener en cuenta la realidad. Y es que yo entiendo la política como la capacidad para caminar en un medio resistente, ¿no? Y uno tiene la inteligencia necesaria y suficiente como para saber que determinadas metas sólo se pueden trazar para muy largo plazo."
Para, de nuevo a renglón seguido, lanzar duros y serios avisos a los reduccionistas estatutistas del PNV: "Pero no nos paramos, y en el PNV lo que no haremos nunca es renegar de lo que somos. Y aquí, en este partido, el que no piensa así está mal visto. Pero no ya por nosotros, sino por la gente. A aquel que piensa que con el Estatuto se acaba todo no se le considera miembro cabal de este partido. A aquel que piense que el Estatuto es una meta y no un medio se le indicará que cambie de partido"
Y en otro momento de la entrevista vuelve a reafirmarse:
"P. Lo malo va a ser cuando Ibarretxe ponga sobre la mesa lo del ámbito vasco de decisión.
R. Nuestra victoria electoral está apoyada en el compromiso de la autodeterminación, AL QUE NO VAMOS A RENUNCIAR. Lo que tiene que quedar muy claro es que Ibarretxe no va a hacer un Gobierno de gestión, porque nosotros seguiremos pensando que este drama que tenemos aquí es prioritario, y la prioridad del Gobierno va a ser también cómo terminar con esta situación. Y para eso buscaremos un acuerdo con la mayor parte de gente posible, porque NO CREEMOS EN UNA SALIDA POLICIAL AL CONFLICTO. Creemos en un camino de diálogo Y CREEMOS QUE ESTE PUEBLO TIENE DERECHO A DECIDIR SOBRE SU FUTURO. Ibarretxe no ha engañado a nadie."
En otro momento significativo de la entrevista subraya que la política respecto de Lizarra-Garazi fue una apuesta de todo el PNV.
"P. Ahora Ibarretxe ha enterrado Lizarra y usted debe tener motivos suficientes para sentirse perdedor de aquella apuesta tan suya y tan arriesgada, ¿no?
R. ¡Todo eso es desinformación! Nosotros, cuando vino el primer papel de ETA, yo lo primero que hice fue llamar a Ardanza, a Ibarretxe, a todos los presidentes de nuestras regionales y reunirnos, donde veranea Ardanza, y poner el papel encima de la mesa y todos juntos examinamos la situación. ¡Todos juntos tomamos las decisiones y todos juntos llevamos todo adelante! Por lo tanto, eso de que la apuesta de Lizarra fue la apuesta de Arzalluz... ¡No, no! Fue de todos, no la mía particular. Y luego fuimos llevando toda aquella política que en realidad fue un intento de negociación para buscar la paz con ETA. Lo que pasó fue que nos encontramos con una ETA demasiado rígida que se creyó que al PNV se le podía meter en el bolsillo, hasta que dijimos: 'Hasta aquí hemos llegado'. Fracasar, fracasamos todos".
Después descalifica, con lógica y con el desdén de quien tiene el timón y ha conseguido llevar el barco a un espléndido puerto, las curiosas teorías españolas de que debe pagar precios como si hubiera perdido en vez de haber ganado.
P.Y en el PNV, señor Arzalluz, ¿no se ha planteado hacer cambios? Hay quien apuesta por sustituir a su portavoz, el señor Egibar.
R. ¿Por qué? Un partido ganador no tiene por qué hacer cambios de imagen. ¡Eso tendrá que hacerlo el perdedor, digo yo! Y además, ¿con qué mensaje hemos ganado, con qué oferta? Pues la que teníamos. Hemos ofrecido las ideas y los proyectos en los que hemos creído. ¿Qué nos ha quitado Lizarra, si hemos tenido más votos que nunca? Me pregunto qué es lo que tenemos que cambiar nosotros y por qué. Nosotros haremos los cambios que tengamos que hacer, pero con serenidad. Pero a mí lo de cambiar a Egibar ni se me ha ocurrido. Es que, sinceramente, no veo motivo alguno para hacerlo.
P. Un motivo claro serían las duras críticas que él y usted han recibido desde la oposición interna por mantener Lizarra contra viento y marea.
R. Las duras críticas a las que usted se refiere, que han llovido contra Egibar y contra mí, no me preocupan en absoluto. Porque detrás de eso no hay nadie que realmente deba preocuparme. Un partido que ha ganado en las condiciones en las que ha ganado no tiene por qué prestar oídos a determinada gente que además nunca se ha comprometido con ningún trabajo del partido. A mí el que no se atreve a llevar las cosas a las asambleas no merece sino todo mi desprecio.
P. Pero hay voces que sí pesan en el PNV, como Ardanza, Atutxa, Azkuna... ¿Tampoco las va a tener en cuenta?
R. Mire, con todos mis respetos, esas voces se oyen cuando hablan hacia fuera, pero dentro no se las oye. Por tanto, no me preocupan. Y pregunto yo: ¿Qué han hecho algunos de ellos? ¿Qué parte pueden alegar que han tenido, por ejemplo, en este último trance, en esta victoria?"
¿Conclusiones? Tres: 1) Arzalluz tiene el timón y no parece que vaya a permitir que nadie se lo quite; 2) No va a permitir tampoco que se abjure de los principios ni se rebaje la alcanzada cota de la afirmación de la soberanía vasca y de la reivindicación del Derecho de Autodeterminación; 3) No se plantea ni a corto ni a medio plazo avanzar en el terreno de los hechos hacia el ejercicio de esa soberanía.
El problema es que la contradicción real España-Euskal Herria va a continuar encarnizándose porque ni el MLNV ni España van a cejar. Y lo que es una incógnita es si en el fragor de ese redoblado choque la burguesía vasca va a querer y poder anular la autonomía relativa del agente político (el PNV) que representa objetivamente sus intereses. Para ceder a la tentación de ayudar a apuñalar a la Izquierda Abertzale haciendo y diciendo como el jefe de los mercenarios franceses de las Compañías Blancas Bertran Du Guesclin en los campos de Montiel al ayudar a que Enrique de Trastámara matara a Pedro I. "Ni quito ni pongo Rey, pero ayudo a mi Señor".